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lunes, 16 de agosto de 2010

La legalización de Hiren’s BootCD y sus consecuencias

Gabolonte Blasfemus

De toda la inmensa variedad de Live CDs que han sido creados para funcionar principalmente como herramienta técnica en la reparación de sistemas Windows y que han visto la luz en la última década, posiblemente Hiren’s BootCD sea el mejor, el elegido por así decirlo, de la inmensa mayoría de técnicos y afines. Y la razón detrás de esto es una sola: Proyectos superiores y más completos han existido pero quedado en el olvido al haber lanzado tan sólo una versión, cuya compilación de utilidades se va haciendo cada vez más obsoleta con el paso de los años. En el caso de HBCD no sólo existe una actualización ininterrumpida, sino que también se ve un enorme crecimiento de lo que en un principio comenzó como un simple CD con un menú en modo texto con aplicaciones y herramientas DOS, y ahora incorpora minimalistas versiones de Windows XP y Linux desde donde pueden realizarse variedad de tareas.

Sin embargo, uno de los puntos más fuertes de estas “distros” de herramientas live en CD para Windows es también el más controversial, ya que suelen incluir software comercial sin autorización alguna y por el cual cada uno tendría que estar pagando las licencias correspondientes antes de utilizarlos. Hiren’s BootCD no fue la excepción a esta costumbre, y es que más allá de que existen numerosas opciones gratuitas y open source en lo que confiere a herramientas técnicas, muchas veces no están a la altura de sus pares comerciales, principalmente en lo que a usabilidad se refiere. Ejemplos claros de esto ocurren con dos famosísimas herramientas para discos que todo informático ha usado, y posiblemente pocos han pagado, ambas de una misma compañía: Los legendarios Partition Magic y Ghost, propiedad de Symantec, pero que a estas alturas deberían ser patrimonio del pueblo. Y no es que justo yo me vaya a quejar de las increíbles bondades de grandes del open source como Gparted y Clonezilla, pero siempre es mejor contar con todas las opciones para aplicar la que más nos conviene para cada tarea en cuestión.

Era sólo cuestión de tiempo para que, con la inmensa popularidad de la que gozaba el CD de Hiren, fuera algún peso pesado a golpear sus puertas. Asumo que un hecho como este o la amenaza pendiente del mismo fue el que llevó a que primero se comenzara agregando advertencias legales antes de la ejecución de cada herramienta comercial, luego se vayan eliminando de a poco algunas, hasta llegar al estado actual de la versión 11 de Hiren’s BootCD, en la cual, con excepción del insalvable Mini Windows XP basado en Windows PE, todas sus herramientas son gratuitas o de código abierto. Tal movida representa tanto buenas como malas noticias; por un lado la legalización de la herramienta asegura su continuidad sin temor a amenazas judiciales, pero por el otro perdió algunas de las utilidades que la llegaron a convertir en un todo en uno imprescindible.

Si queremos darle una probada a la reciente versión 11 de Hiren’s BootCD y todo su arsenal de amor (buen nombre para un boliche gay) libre y gratuito tan sólo deberemos buscarlo, como siempre, en nuestro sitio de Torrents favorito, o también en algún foro donde seguramente alguien se habrá ocupado de hostearlo en sitios de descarga directa. También podemos descargar todas las últimas versiones desde hirensbootcd.net, sitio extra oficial que las recopila para su descarga por HTTP. Y tal vez, una vez que esté debidamente blanqueado, el mismo Hiren hostee sus maravillosas obras en su propio sitio.

Ahora bien, ¿qué sucede si nuestras malvadas preferencias nos hacen extrañar ese sucio, sucio placer de utilizar glorificadas herramientas pagas como las mencionadas anteriormente? En ese caso, podemos apegarnos a versiones antiguas de HBCD, intentar con mayor o menor éxito integrarlas en la más reciente desde aquellas, o recurrir a Hiren’s BootCD v11.0 Restored Edition, donde alguien ya se tomó el trabajo de volver a incorporar todo eso que el HBCD oficial tuvo que desechar para verse limpio, quedando impecablemente integrado en los menús de las aplicaciones DOS y del Mini XP como si nunca se los hubiese quitado. Para conseguirlo debemos, de manera original a como sucede con el original, buscarlo hasta encontrar los torrents o los ansiados links de descarga directa, como los que figuran acá.

Una mala costumbre que seguramente muchos esperamos que prosiga en las subsiguientes versiones de Hiren’s BootCD.

http://geekotic.com/2010/08/15/la-legalizacion-de-hiren%e2%80%99s-bootcd-y-sus-consecuencias/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+geekotic+%28Geekotic%29

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